EL DOMINGO EN EL AUDITORIO NACIONAL ADELA RETASerá la primera vez que llega a Montevideo uno de los mayores violinistas del mundo.
Nacido en Tel Aviv, viajó a los Estados Unidos muy joven y allí con sólo 13 años se presentó en el programa de televisión de Ed Sullivan, uno de los más populares del país. Su larga e intensa trayectoria lo ha llevado a actuar con casi todas las grandes orquestas del mundo y su labor discográfica le ha valido quince premios Grammy. En Montevideo actuará acompañado por el talentoso pianista Rohan De Silva.
—¿Cómo hace para cumplir como docente, solista y camerista sin perder la excelencia en ninguna de ellas?
—Bueno, la música es muy interesante. Creo que en realidad hacer muchas cosas es muy bueno porque entonces hay variedad. Enseñar es muy útil para ser mejor músico. Cada vez que hablo con mis alumnos les digo que si tienen una oportunidad de enseñar, que la aprovechen, porque cuando uno enseña, se enseña a uno mismo. En cuanto a hacer música, la variedad es siempre buena porque mantiene vivo el interés. Cuanto más cosas hago con la música, mejor me siento en mi vida.
—¿Qué les diría a los músicos jóvenes que tienen talento y lo tienen como un referente?
—Lo que le aconsejo a los músicos jóvenes es que hagan lo que crean posible que puedan hacer. Que tengan la habilidad de hacerlo es un punto muy importante. Tienen que darse cuenta qué pueden hacer y qué no pueden hacer. Si creen que pueden hacer ciertas cosas, deberían ir y probar, pero si no pueden, no deben insistir en algo que no puedan hacer. Si alguno, por ejemplo, dice que quiere ser concertista, tiene que pensar si tiene las condiciones necesarias para eso y si no las tiene puede que sea bueno para otra cosa. Hay tantas formas de hacer música, sin ser concertista. Lo más peligroso es decir “si no puedo dar conciertos, no puedo hacer nada”. Eso es muy negativo. Se puede enseñar música, se puede tocar en conjuntos de cámara, y muchas cosas más. En esta época el músico debe hacer diversas cosas y jamás centrarse en una sola. Esto siempre se lo digo a mis discípulos.
—Muchas personas se sienten atraídas por esa versatilidad que Ud. maneja en su repertorio: me estoy refiriendo a la música klezmer, al jazz, a la música compuesta para el cine y al tango, entre otras…
—Si veo que la música que elegí para interpretar funciona, lo hago, sino no. Lo importante para mí es tratar de disfrutar lo que hago, pero me interesa por sobre todo que funcione. La música klezmer es algo que escuché desde niño. Crecí con ese tipo de música desde mi infancia así que cuando quise tocarla me sentí muy bien y muy cómodo. Pero creo que si alguien me pide que toque algo de un lugar del cual no conozco nada, no lo haré solo por ser diferente.
—El año pasado Ud. interpretó el tango “Por una cabeza”, de Carlos Gardel, en el Teatro Colón de Buenos Aires. ¿Qué impresión le merece saber que esta vez va a poder tocar esta obra en la tierra en que nació Gardel y donde se compuso el primer tango más famoso del mundo que es “La Cumparsita”, compuesto por el uruguayo Gerardo Matos Rodríguez?
—Eso es fantástico. Ansío mucho esta ocasión. Tengo muchas ganas de estar en Uruguay. Puedo percibir a través de sus preguntas el alto nivel cultural que tiene su país y sé que ahora voy a encontrar un público exigente que es lo que siempre busco. Por eso estoy muy ansioso de hacer música en su país.
—¿Qué deben hacer los músicos para que los jóvenes se acerquen más a la música académica?
—Esa es una excelente pregunta. Siempre creo que tanto la radio como la televisión deberían tener un espacio de música clásica dedicado a los jóvenes. También sería interesante tener programas de dicha música que incentiven a los niños desde pequeños a disfrutarla. Es una tarea tanto social como musical. Sería responsabilidad de las escuelas crear estos programas y de hacerlo se lograría un mayor interés por parte de los jóvenes, consiguiendo de esa manera acercarlos a la música. Estoy seguro que hay mucha gente con mucho talento que podrían ser buenos músicos, pero deben empezar desde temprano.
—¿Qué opina de los resultados que obtienen sus videos de YouTube dedicados especialmente a los estudiantes de violín?
—Esos videos los hago para gente interesada en tocar el violín. Hablo de problemas particulares, problemas sobre los cuales la gente me pide asesoramiento. Son comentarios generales sobre cuestiones como el vibrato u otros asuntos relacionados con la interpretación del violín, porque tocar este instrumento no sólo requiere tener las condiciones musicales sino también el poder ejecutarlo como se debe. El violín es un instrumento muy difícil, por eso creo que cualquier ayuda es siempre bienvenida.
Entrevista: Julio César Huertas
Ithzak Perlman: “Lo importante es disfrutar lo que hago»
08/May/2013
El País, Uruguay, Julio César Huertas